Más allá del casco
julio 28, 2026
La seguridad en la construcción ya no solo se concibe en términos de elementos de protección personal, sino también desde el inicio de los proyectos. El 9º Congreso Nacional SYSO en la Construcción reunió a empresas, trabajadores, autoridades y especialistas para debatir sobre cultura organizacional, salud mental, liderazgo y prevención.
Por Yelly Barrios
En materia de seguridad, los cascos, arneses, el calzado con puntera de acero y los diversos procedimientos a seguir siguen siendo fundamentales en la industria de la construcción. Sin embargo, cada vez más especialistas coinciden en que la seguridad comienza mucho antes de que un trabajador entre en una obra. Sucede cuando se planifica una tarea futura, se organiza un equipo, se identifican riesgos y cuando se construye una cultura organizacional capaz de anticiparse a los problemas.
Esta perspectiva marcó el 9º Congreso Nacional SYSO en la Construcción que organiza la Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU). La jornada transcurrió el pasado 22 de abril y reunió a 340 participantes presenciales y virtuales para dialogar sobre seguridad y salud en el sector.

El congreso es parte de una estrategia más amplia de la gremial que incluye diversas campañas y espacios de intercambio intersectorial a lo largo del año. Dicha visión estuvo presente en el discurso de apertura pronunciado por el presidente de la CCU, Ing. Alejandro Ruibal, quien hizo un llamamiento para redoblar esfuerzos y mejorar los indicadores de seguridad del sector.
En ese sentido, enfatizó la necesidad de trabajar con metas compartidas, en profesionalizar la gestión y en fortalecer la planificación como herramienta preventiva. Luego, llamó a fijar metas más ambiciosas y preguntó: “¿Por qué no podemos tener indicadores de un dígito?” (desde 2014 en adelante, en promedio, el 12,2% de los accidentes laborales corresponde a trabajadores de la construcción). Para el presiden te de la CCU, reducir la accidentabilidad requiere planificación, medición, inversión e involucramiento de todos los agentes de la industria.
La inauguración contó también con la participación de la inspectora general del Trabajo y de la Seguridad Social, Andrea Bouret, en representación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS); y el secretario general del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca), Javier Díaz.
Para el responsable del Departamento Legal, de Relaciones Laborales y de Seguridad y Salud en el Trabajo de la CCU, Dr. Ignacio Castiglioni, el evento ofreció enfoques distintos, pero complementarios: gestión empresarial, salud mental, prevención y metodologías de trabajo construidas de forma conjunta. En diálogo con Construcción, sostuvo que esa amplitud permite instalar una discusión que ya no solo se centra en la norma, sino también en la forma en que se piensa y se gestiona la seguridad en la industria.
CULTURA, SALUD MENTAL Y APTITUD
Durante esta edición, la responsable de Estudios Económicos de la CCU, Ec. Florencia Seré, presentó una radiografía de la actividad y la seguridad en el sector a partir de información del Banco de Seguros del Estado, el Banco Central, el Banco de Previsión Social y el Instituto Nacional de Estadística. Entre otros datos, destacó que la construcción emplea a unas 120.000 personas y mantiene 6.907 obras activas en todo el país. Su exposición también alertó sobre el aumento de la accidentalidad laboral registrado desde 2020 en adelante y la necesidad de fortalecer la gestión preventiva, la formación y la sensibilización para revertir esa tendencia. Desde 2014, en promedio suceden 4.352 accidentes anuales en la industria. En 2025 ocurrieron 5.392.
APOYO AL EVENTO
El 9º Congreso Nacional SYSO en la Construcción, llevado a cabo en el Auditorio Mario Benedetti de la Torre de las Telecomunicaciones de Antel, contó con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo, Great Place to Work y el Banco de Seguros del Estado, y con el patrocinio de Ciemsa, Ebital, Ingener, Saceem, Stiler, Teyma y UTE. Además, fue declarado de interés por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
La cultura organizacional y la salud integral de los trabajadores fue otro de los aspectos relevantes tratados durante el encuentro. En ello profundizaron las intervenciones de la médica en Salud Ocupacional en Saceem, Paula Filippi; la especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el Cono Sur, Carmen Bueno; y el gerente comercial de Great Place to Work, José Eliazer.
Filippi propuso pasar de un modelo de che queo de salud basado en requisitos mínimos a un enfoque preventivo sustentado en el análisis de riesgos. Durante su charla “Aptitud médico-laboral en la construcción: del cumplimiento normativo a un modelo preventivo basado en riesgo”, explicó que la aptitud médico-laboral no debería ser un trámite administrativo, sino una herramienta capaz de aportar información útil para proteger la salud de los trabajadores y adecuar las tareas a las exigencias de cada puesto. Como ejemplo, presentó una matriz de aptitud por niveles de riesgo, con una base común y evaluaciones específicas para tareas críticas, como los trabajos en altura, en espacios confinados o con exposición a agentes físicos y químicos. Su propuesta de un carné único sectorial tiene como objetivo mejorar la trazabilidad y evitar la repetición innecesaria de estudios entre obras o empresas.
Desde otra perspectiva, el Lic. Eliazer enfatizó que un accidente comienza mucho antes de que suceda. Comienza, por ejemplo, cuando aparecen hábitos inadecuados que terminan naturalizándose en lugar de analizarse y corregirse. Su ponencia “Cultura como sistema de prevención: del cumplimiento al cuidado” puso el foco en la confianza, el liderazgo y la seguridad psicológica como componentes centrales de cualquier estrategia preventiva.
A su tiempo, Carmen Bueno presentó “Garanticemos entornos psicosociales saludables en el trabajo”, donde puso el foco en los riesgos psicosociales y la salud mental como parte inseparable de los entornos laborales seguros y saludables. En el marco de la campaña y el informe 2026 de la OIT, la especialista recordó que estos factores impactan en enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales, acoso, violencia laboral y jornadas extensas, con efectos humanos, productivos y económicos. También señaló que no alcanzan las medidas individuales si no cambian las condiciones de trabajo, la organización y los procedimientos.
Al cierre de su intervención, recordó que desde 2022 el entorno de trabajo seguro y saludable forma parte de los derechos funda mentales reconocidos por la organización, y que Uruguay aparece como una referencia positiva por incorporar la salud mental en su política nacional laboral.
LO QUE VIENE
Al evaluar la edición 2026, Castiglioni destacó la calidad de las ponencias y la profundidad con la que se abordaron los distintos temas. Para la CCU, el desafío consiste en transformar esas discusiones en acciones concretas que permitan seguir mejorando los resultados del sector. Entre las líneas de trabajo en marcha, mencionó la continuidad de las campañas de sensibilización, las acciones formativas y la colaboración con distintos actores vinculados a la seguridad y salud ocupacional. También adelantó que se está avanzando en una propuesta para actualizar el decreto 283/96, una norma relevante para la gestión preventiva en las empresas.
La apuesta, resumió, es seguir fortaleciendo una visión en la que la seguridad ocupacional se integre en la cultura, la gestión y la planificación, entendiendo que es una tarea de todos: desde la gestión del empresario y el compromiso del trabajador con el autocuidado, hasta una sociedad educada en la prevención.
Es posible ver todas las ponencias del 9° Congreso Nacional SYSO en la Construcción en este link.


