Inversión

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«La sostenibilidad no es una moda: es un driver de cambio»

julio 28, 2026

Nuevas exigencias regulatorias, inversores más atentos y financiamiento vinculado al impacto están cambiando las reglas de juego. La construcción, advierte el consultor internacional en finanzas sostenibles Diego Pereira, no puede darse el lujo de mirar para otro lado.

Por María José Fermi

Economista, docente universitario y consultor para Naciones Unidas en finanzas sostenibles y estructuración de fondos de impacto, Diego Pereira lleva años trabajando en la intersección entre el mundo financiero y los desafíos ambientales y sociales. En esta con versación con Construcción, explica por qué la industria no puede darse el lujo de ignorar este cambio de paradigma, qué oportunidades de financiamiento se abren para las empresas que decidan anticiparse y por qué quedarse quieto tiene, hoy más que nunca, un costo concreto.

‒Durante años, la sostenibilidad fue vista como un costo o una cuestión reputacional. ¿Diría que hoy ha tomado otro papel en el mundo financiero?

‒Sí tiene un costo adicional entrar en sostenibilidad o transicionar el modelo de negocio. No sería correcto decir que no. El tema pasa por entender a la sostenibilidad como un driver del futuro. Eludirlo implica estar rezagado no solo respecto a los modelos de negocio venide ros, sino también a la competencia. Las empresas que sí han modificado su estrategia empresarial incluyendo sostenibilidad van a jugar con elementos a favor en el mercado en el futuro. Porque el futuro es sostenible. Así como el driver de tecnología está cambiando todo, la sostenibilidad también es un driver de futuro. Quizás sean los dos más importantes, y eso se ve en todas las ramas de actividad.

Ec. Diego Pereira. (Foto: José Ignacio Gastañaga)

¿Esto es una moda o un cambio estructural?

‒Sostenibilidad no es una moda ni una tendencia, es un driver de cambio. Esto es como Blockbuster: en su momento, parecía que la industria del video iba a quedar. Hasta que un día no entró nadie más. La sostenibilidad es lo mismo. En Europa no hay producto que no tenga un claim en sostenibilidad. No existe. Todos los productos que se comercializan tienen un driver de sostenibilidad, están contando cómo incorporarla a su modelo de negocio.

‒¿La construcción está particularmente expuesta a las nuevas exigencias de los inversores?

‒Esta es una pregunta estratégica que todos los directorios tienen que hacerse: ¿cómo cambia mi estrategia empresarial en función de este driver de sostenibilidad? En el caso de la construcción, tiene algunas características específicas para el contexto uruguayo. Primero, las certificaciones de sostenibilidad como el LEED tienen un costo, pero te posicionan en el mercado. Es un costo que hay que empezar a absorber e internalizar, porque también estás ganando mercado. Segundo, el uso de materiales y la eficiencia energética. Y tercero, hay un componen te de normativas. Eso es un cambio que va a venir en el mediano plazo: determinados requerimientos en edificaciones que serán resueltos con soluciones sostenibles. Si yo tengo una tecnología constructiva que mejore el acondicionamiento de la vivienda en eficiencia energética, eso me permite generar nuevos mercados, tener un sello verde con una hipoteca verde asociada. Hoy los bancos tienen intenciones de crecer en sus portafolios verdes, y un producto casi que obvio es la construcción.

‒¿Qué aspectos del sector empieza a observar el sistema financiero?

‒Uno muy importante es el tema de los residuos de la construcción. El 30% de nuestra montaña de basura son residuos de construcción. Resolverlo es también resolver el problema de la basura en Uruguay. Entonces ahí tenés toda una innovación de negocios vinculada a la economía circular. El otro gran capítulo tiene que ver con el componente social: inclusión de ex presos en las plantillas ‒que eso algunas constructoras uruguayas ya lo hacen‒, tener más mujeres en la dirección e ingeniería, y también la prevención de accidentes laborales. La accidentalidad puede afectar directamente el flujo de fondos de un proyecto. Sostenibilidad, en definitiva, es una forma de resolver problemas: de residuos, de accidentalidad, de equidad.

‒¿Los organismos multilaterales y los bancos están elevando la vara en materia de sostenibilidad?

‒Sí, lo tienen que hacer. Hay una fuerte crítica al greenwashing. Si invierto un dólar en algo, quiero saber qué impacto produce ese dólar. No solo quiero financiar una narrativa de análisis de riesgo, sino ver cómo se contribuye a cambiar. Y ahí cambian las métricas. Hay dos vías financieras concretas: armar un bono verde o, lo que se está usando mucho, un sustainability linked loan, que es un crédito donde tomás el dinero para lo que quieras, pero te comprometés al cumplimiento de metas de impacto. Por ejemplo: disminuir el porcentaje de residuos de hormigón en tantas toneladas. Empezás a medirlo y reportarlo, y con eso sos calificable para ese tipo de crédito. Hoy todos los bancos están buscando este tipo de cosas.

¿Dónde ve las principales oportunidades en materia de sostenibilidad para la industria de la construcción uruguaya?

‒Hay un triple factor. Primero, aumentar tus ventas porque te permite entrar a nuevos mercados: construcciones verdes, certificaciones y todo lo que eso implica. Segundo, adaptarte a las normativas que ya existen y las que van a venir: si mañana llega la normativa y no estás preparado, quedás afuera. Y el tercer elemento tiene que ver con el financiamiento. En la medida que entrás en esto, encontrás mejor financiamiento: de bancos, de multilaterales en infraestructuras más grandes, y en el caso de Uruguay ‒que todavía no se ha visto‒ inversión de fondos internacionales. Yo esperaría que las licitaciones de infraestructura para obra pública tengan condiciones de sostenibilidad. De hecho, ya las tienen en otras partes del mundo: tratamiento de residuos cuando se hacen carreteras, eficiencia en plantas de asfalto, uso de vehículos de carga eléctricos, huella de car bono. Los bancos multilaterales quieren eso, y va a pasar en Uruguay y toda la región porque quienes financian son los mismos.

‒¿Cuál es el desafío principal para las empresas uruguayas?

‒El desafío es la destrucción creativa, como lógica schumpeteriana. El empresario es una persona fundamentalmente creativa que tiene que destruir, innovar, invertir y pensar en el negocio del futuro. Cuántas de las empresas que hoy están no estaban hace 30 años. Cuántas de las que hace 30 años iban a estar toda la vida ya no están. Ser conservador tiene un costo. No podés seguir construyendo de la misma manera en el mundo que viene. Uno de los mayores desafíos es entender que estamos en medio de un cambio inmenso y nos toca un cambio de paradigma.

Estudio Comas

🏗️ Uruguay tendrá Agencia de Infraestructura

Bajo la órbita de la @CNDUruguay, sus objetivos serán: ordenar la inversión pública, priorizar proyectos estratégicos y construir una hoja de ruta que trascienda los ciclos políticos.

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➡️ Permitirá avanzar en generar capacidades para procesar y valorizar este tipo de residuos, promover nuevas prácticas, fortalecer el conocimiento técnico y acompañar la adecuación del sector.

Montevideo concentra empleo, servicios y oportunidades en su zona central. Pero cada vez + personas viven lejos de ahí.

Una investigación basada en el censo advierte sobre + viviendas vacías, mayores traslados y una ciudad menos eficiente.

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🏗Una nueva edición del Congreso Nacional SYSO en la Construcción contribuyó al debate sobre la seguridad y la salud ocupacional en la industria.

Prevención, salud mental, gestión y cultura de cuidado fueron algunos de los temas abordados en el evento organizado por @CCU_Oficial

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Arrancó el 9° Congreso Nacional SYSO en la Construcción. Participan de la apertura la subinspectora General del Trabajo, Andrea Bouret; el secretario general del Sunca, Javier Díaz; y el presidente de la @CCU_Oficial, Alejandro Ruibal.