Durazno en movimiento
noviembre 26, 2025
Con una conectividad inédita y una visión que combina obras, mantenimiento y educación, el nuevo intendente Felipe Algorta busca que el departamento se consolide como polo logístico y lugar elegido para vivir.
Por Carla Rizzotto
Durazno atraviesa un momento bisagra. Con nuevas rutas, un aeropuerto comercial en funcionamiento y un ferrocarril, el departamento está hoy más conectado que nunca y busca consolidarse como un polo logístico y de servicios en el corazón del país. En ese escenario, el intendente Felipe Algorta ‒quien llegó a la política departamental tras una trayectoria en UTE y en el Parlamento‒ plantea una gestión enfocada no solo en grandes obras, sino también en el mantenimiento, la educación y la calidad de vida. Su apuesta: que Durazno sea un lugar elegido para estudiar, trabajar y vivir, con proyectos que van desde una residencia estudiantil hasta infraestructura deportiva y cultural de primer nivel.
‒¿Cómo estaba Durazno cuando asumió?
‒Con mucha obra, pero tal vez con poco mantenimiento en general. A veces se hace mucho foco en hacer cosas, pero no tanto en la gestión o en el mantenimiento; y ese es el cambio que nosotros le queremos dar en esta administración. Soñamos con obras importantes, pero ya desde el vamos nos imaginamos la gestión, el mantenimiento. De hecho, en la dirección de obras queremos tener una sección que esté dedicada al mantenimiento. Si uno no actúa permanentemente, todo se va deteriorando.
‒Hay una continuidad del Partido Nacional en Durazno, pero es un cambio de administración con respecto a Carmelo Vidalín. ¿Hay una búsqueda por diferenciarse?
‒No sé si diferenciarme es la palabra. Todos queremos dejar nuestra impronta. Recibo las cuentas en orden, que no es poca cosa, y recibo mucha obra. Tenemos en Durazno una infraestructura de muy buen nivel, que nos permite hoy soñar con cosas grandes.

‒Durazno recientemente tuvo grandes obras: la ruta, el ferrocarril, el aeropuerto. ¿Cómo impactó eso en el funcionamiento del departamento?
‒A nosotros nos cambió totalmente la dinámica. Estamos como soñamos a nivel de infraestructura. Estamos conectados como nunca, somos el centro del país y realmente tenemos las vías de primer nivel tanto de oeste a este ‒con la Ruta 14‒ como de norte a sur con la Ruta 5 y la Ruta 6. Ahora, además, la Ruta 5 es doble vía de Montevideo a Durazno. Tenemos la vía férrea, con potencialidades de crecimiento en la carga, y un aeropuerto comercial que funciona. Entonces, tenemos la obligación de posicionar al departamento como el punto logístico más importante del país. Vamos a generar las condiciones para que los privados también lo vean de esa manera.
‒¿Cuáles son las estrategias o qué tipo de inversiones están buscando para el departamento?
‒Nosotros buscamos inversiones en logística y en servicios, preferentemente parques industriales, puertos secos o depósitos aduaneros. Buscamos potenciar los corredores viales. El comercio electrónico ha potenciado enormemente la interacción de los envíos y eso realmente queremos fortalecerlo. Uruguay se posiciona tanto con Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba como con un corredor bioceánico que también conecta con el sur de Brasil, por lo cual tenemos aún una enorme posibilidad de crecer en el intercambio comercial, llegando hasta Chile. Si logramos generar inversiones que conecten la producción con todo este corredor sería muy importante. Por otro lado, queremos mejorar aún más las posibilidades de estudio y de formación en el departamento. Estuvimos en una reunión con la Universidad de la República (UdelaR) y la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC). La UTEC nos ha generado una posibilidad de enorme desarrollo, pero aún queremos con la UdelaR, que hasta ahora en la región centro-sur no ha puesto ni un curso, poder trabajar para que eso suceda y así tener mayor retención de juventud en el departamento.
‒Esa era una de las prioridades en la campaña.
‒Sin lugar a duda. Porque es un tema económico, social, cultural y de futuro. Nosotros no queremos expulsar a los jóvenes porque no tienen futuro. Al revés, queremos captar jóvenes de todo el país, estudiando, haciendo proyectos, trabajando, soñando y mejorando la comunidad en la que viven. Creo que el desarrollo local es posible y es necesario. Descentralizar implica trabajar para que eso suceda. Y a veces desde la comodidad de un lugar donde se tiene todo no se prioriza el desarrollo local, y ahí también vamos a un país totalmente desbalanceado.
‒En cuanto a infraestructura e inversión, ¿tienen un presupuesto determinado? ¿Cuáles son las prioridades?
‒El presupuesto estamos trabajándolo. Lo vamos a presentar seguramente antes del fin de año, tal vez para noviembre. Desde el gobierno nacional y el Ministerio de Transporte no hemos visto grandes obras para Durazno. Pero sí nos interesa, por ejemplo, que se continúe con la conexión ferroviaria hacia el norte. Eso sería algo interesante, si se hace bien, porque ya hay experiencias en las cuales se ha invertido dinero en vía férrea que después quedó en la nada. Vemos bien la culminación de la Ruta 4, que hoy es un desastre.

‒¿Y en cuanto a obras departamentales?
‒Apuntamos hacia algunas obras que nos generen un salto en algunas áreas. Por ejemplo, vamos hacia una residencia estudiantil; nuestro modelo es exactamente el que hizo Tacuarembó, la misma residencia con la misma capacidad. Además, estamos pensando en infraestructura deportiva que nos permita albergar eventos de gran nivel y generar una economía importante, además de potenciar las actividades de quienes viven tanto en Durazno como en toda la región. Sería un complejo deportivo nuevo, con canchas sintéticas para fútbol, rugby, hockey. Estamos pensando en un kartódromo, en un velódromo techado. En este momento hay dos personas del gobierno de Durazno en Paraguay, viendo el trabajo que hizo Paraguay a nivel de infraestructura olímpica, que lo posiciona hoy como un destino turístico deportivo y es prácticamente la estrategia que nosotros nos habíamos trazado cuando empezamos nuestro programa de gobierno.
Otro tipo de infraestructura importante es el pasaje por la Ruta 5 y la Ruta 14; tenemos que mejorar ahí. Tenemos un molino emblemático en el centro de Durazno, abandonado, que hoy es un foco de actividades ilícitas. Es de un privado y nosotros queremos adquirir ese predio y lograr una plaza techada, la más grande del interior. Similar a la Plaza de las Pioneras, en Montevideo. Es muy simple, pero la gente lo adoptó. También nos gusta mucho el patrimonio y en ese sentido tenemos un trabajo enorme para hacer en Durazno: vamos a ampliar el museo Casa de Rivera; también buscaremos declarar la iglesia de Dieste ‒la iglesia San Pedro‒ como patrimonio histórico de la humanidad.
‒¿Las obras apuntan al objetivo de su campaña de hacer que la gente elija Durazno para vivir?
‒Yo elegí vivir en Durazno y estoy feliz porque la calidad de vida que tengo no la podría tener en Montevideo. Pretendo mejorar el departamento en ese aspecto. Hoy tenemos emprendimientos de primer nivel en el ámbito agropecuario e industrial y es una oportunidad para los jóvenes porque se cambió la matriz del acceso al trabajo. Antes, en Durazno, o eras funcionario de la intendencia, policía, maestro o militar. Y hoy, además de todo eso, tenés la posibilidad de trabajar en uno de los tres frigoríficos, en el tambo más grande de Latinoamérica, en la pastera más grande del país, en el sector forestal que ha crecido impresionantemente.
‒Si tuviera que elegir una obra a concretar antes de terminar el quinquenio, ¿cuál sería?
‒La residencia estudiantil, sin duda.
